Hoy en Canarias se llora la pérdida irreparable de un timplista inolvidable al que le llegó su hora de una forma arrolladora que a todos dejó perplejos pues lo mismo que un espejo su corazón se hizo añicos y al timple dijo bajito: _compadre, nos vamos lejos-
Antonio Ramos, timplista, hijo de la Gran Canaria ¡No es posible que te vayas lo mismo que una visita! Esto no hay quien lo resista si no es Dios quien lo decide porque los que aquí residen quedamos entristecidos al escuchar el sonido del timple que te despide.
Ayer falleció de forma repentina, a causa de un infarto, el joven timplista canario, José Antonio Ramos, cuando tenía ante sí un futuro prometedor dentro del mundo de la música como excelente timplista,innovador en cuanto a las posibilidades que ofrece este pequeño instrumento canario al que conocemos cariñosamente como "camellito sonoro" Toda Canarias se siente hoy desolada ante este hecho luctuoso, pues José Antonio es un personaje muy admirado y querido por todos,tanto por su arte con el timple, como por su personalidad y su talante de buena gente. Hoy queremos sentirnos muy unidos en el dolor todos los canarios, junto a su familia, para que se nos haga más soportable su partida. Nos quedará el consuelo de que a partir de ahora, cuando miremos al cielo, sabremos que en los coros celestiales,José Antonio con su timple y su peculiar estilo, tocará para el Señor,mientras Dácio Ferrera se arranca con unas folías y Nanino suelta una lagrimita de emoción. ¡¡Descansa en Paz, Amigo!!